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Las
Cuevas de los Franceses:
Entramos en la planicie
caliza del Páramo de la Lora, en cuyo centro se abre
la boca de la Cueva de los Franceses, caverna natural abierta
al público por la Diputación Provincial. Su
nombre proviene de haber sido el último reposos de
los combatientes que cayeron en un enfrentamiento durante
la guerra de la Independencia (1808) entre tropas napoleónicas
y un destacamento de Húsares Cántabros. La cueva
está dotada de iluminación artificial, su recorrido
mantiene la dirección Este - Oeste con una profundidad
máxima de 21 metros y una cuota superficial de 4 metros,
y su desarrollo es totalmente horizontal, con pequeños
desniveles. En la actualidad se llega al interior de la misma
a través de un túnel artificial, horadado en
la caliza masiva del páramo.
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La
superficie total de la cueva se acerca a los 1.000 m. aunque
la zona visitaba, sólo en el recorrido de ida, transita
por 482 m. Pasado el emplazamiento de la mencionada cueva,
seguiremos por una pista en buen estado que nos acerca al
mirador de Valderredible, sobrecogedor balcón natural
desde el que por su parte norte dominaremos una gran panorámica
de nuestra montaña y la de Santander, así como
las aledañas al Ebro y por su parte sur, toda la majestuosa
soledad del Páramo de la Lora.
La
Cueva de los Franceses, en Revilla de Pomar, a 15 kilómetros
de Aguilar de Campóo, está abierta al turismo.
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