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- Distancia
aproximada: 10 kilómetros (ida y vuelta).
- Desnivel:
400 m.
- Duración:
4-5 horas.
- Epoca:
Todo el año. En invierno y primavera temprana la
nieve y el agua pueden dificultar el acceso.
Para
llegar hasta el valle de Redondo, salimos de Cervera de Pisuerga
por la carretera C-627 en dirección a Potes. Un kilometro
después de pasar el pueblo de San Salvador de Cantamuda,
una carretera local nos lleva hasta Santa María de
Redondo, punto de inicio de esta excursión. Al final
del pueblo, cruzamos un puente que salva el arroyo Lombatero
y seguimos la pista que transcurre paralela a la escombrera
de una antigua mina de carbón y que nos lleva a otro
puente sobre el río Pisuerga. A partir de aquí
el camino asciende dejando el río a la izquierda. Hemos
de cruzar un puente mas y pronto nos encontraremos con una
bifurcación. Junto al cruce hay una seqal que limita
el acceso de Vehículos. Continuamos por la derecha
(la pista que dejamos a la izquierda será por donde
regresaremos), hasta la confluencia de dos valles. El Pisuerga
recibe a nuestra derecha las aguas del arroyo de Tejedo. Sin
cruzar el amo, tras pasar por unas camperas, el camino, ahora
apenas un sendero, asciende por el fondo del valle, cerca
del amo Este es uno de los tramos mas atractivos del itinerario.
El sendero transcurre bajo un sotobosque de hayas, robles,
acebos, avellanos, abedules y mostajos, a veces por el cauce
seco de algún torrente. Cuando por fin el camino abandone
la espesura nos encontraremos de súbito con unas pequeñas
cascadas y algo mas arriba la Fuente del Cobre, coronadas
por las crestas de algunos farallones calizos.
El regreso no se puede realizar
por la misma ruta sino por un sendero alternativo, bien marcado
por el continuo trasiego de los visitantes, que parte de la
misma boca de la cueva y que nos llevara por la ladera. Abajo
divisamos el valle y a la izquierda hermosos bosques de haya.
Llegamos a una majada donde descansan las vacas. Desde aquí
podemos disfrutar de una excelente panorámica de las
cumbres de la Sierra Peña Labra. Pasamos la majada
y tomamos una pista que nos introduce enseguida en un bosque
de roble por el que descendemos hasta encontrarnos con el
camino por el que hicimos la ascensión.
Los lugares de nacimiento de
los ríos suelen ser objeto de modernas peregrinaciones.
Al natural deseo de conocer el origen de las aguas que sacian
nuestra sed y la de nuestros campos y vagan nuestros pueblos
y ciudades, se une el hecho de que los ríos nacen casi
siempre allí donde la naturaleza se muestra mas generosa,
en entornos montañosos y espacios naturales de gran
valor y belleza. No podía suceder de otra forma con
el nacimiento del río Pisuerga, que a los citados encantos
se une el misterioso atractivo que otorga el surgir de una
profunda cueva. En su origen, un humilde Pisuerga recoge las
aguas nivales de las montañas que rodean el idílico
valle de Redondo, perteneciente al municipio de la Pernía.
Valles de vocación ganadera y zona de transito hacia
la vecina Cantabria. El origen de su población se remonta
a las colonizaciones efectuadas por los primeros reyes Leoneses
en el inicio de la reconquista, allá en los albores
de los siglos IX y X. Tradicionalmente, la Fuente del Cobre
ha sido considerada como lugar de nacimiento del río
Pisuerga . Sin embargo su verdadero origen esta unos kilómetros
mas arriba, en las laderas de Valdecebollas (2.139 m.). Las
aguas recogidas por varios arroyos y pequeñas lagunas,
se filtran por una sima en el sumidero de Sel de la Fuente,
para surgir dos kilómetros mas adelante por la boca
de la cueva.
El
valle de Redondo esta ocupado en gran parte por bosques caducifolios,
principalmente hayedos y robledales de rebollo y roble albar.
A lo largo del recorrido encontramos otras especies que suelen
aparecer acompañando a las ya citadas: abedules, acebos,
servales, mostajos y avellanos. En el sotobosque y en las
orillas de los arroyos aparecen flores silvestres como la
aguileña y el acónito. En las zonas mas altas
el bosque da paso a formaciones arbustivas de brezos, escobas
y piornos. Donde falta el matorral, en las braqas, el espacio
lo ocupan las praderas de montaña.
Los valles del norte de Palencia
son uno de los últimos refugios del oso pardo, que
encuentra alimento en estas praderas y en los frutos de las
hayas y robles. Abundan también aquí otros grandes
mamíferos como los jabalíes, ciervos y corzos.
En los alrededores de la cueva es habitual la presencia de
chovas (piquirroja y piquigualda) y aviones roqueros. Buitres
y alimoches sobrevuelan las cumbres. En los ríos y
arroyos vive la trucha común, el desman y la salamandra
y en sus cercanías anida el mirlo acuático.
- Protección
existente:
La zona está incluida
en el Parque Nacional de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre,
de inminente aprobación.
- Comer
y dormir: En San Juan de Redondo existe
un albergue en la antigua escuela y un alojamiento de turismo
rural, Casa el Fraile. En Santa María de Redondo
casa de turismo rural El Casado. En San Salvador de Cantamuda
hay varias posibilidades para comer y alojarse.
- Mapas:
Servicio geográfico
del Ejército, hoja 107. Escala 1:50.000.
- Otros
atractivos: En
los pueblos del valle se conserva una rica arquitectura
rural con abundantes casas blasonadas. En San Salvador de
Cantamuda es recomendable visitar la colegiata románica
y el rollo medieval.
- Fiestas:
Los vecinos de los Redondos y Brañosera celebran
cada nueve años la fiesta de la Mojonera. Recorren
los mojones que delimitan sus términos, finalizando
con una fiesta campestre.
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