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- Distancia
aproximada: 4 kilómetros.
- Desnivel:
400 metros hasta el collado, 700 metros hasta Peña
Mayor.
- Duración:
2 horas y 1/2 (hasta Collado y vuelta).
- Epoca:
Todo el año. En invierno
hay que contar con las adversidades de la nieve.
En
Velilla del río Carrión debemos tomar la carretera
P-210 hasta el poblado de compuerto. Desde allí parte
un camino que nos introduce hasta el pinar, cuya parte baja
es una repoblación que llega hasta el mismo poblado.
Al poco de reiniciar el recorrido deberemos desechar a nuestra
derecha una desviación y continuar ascendiendo hasta
una pequeña escombrera. El camino transcurre un tramo
paralelo al arroyo hasta que termina transformándose
en un sendero pedregoso que se funde a tramos con el cauce
seco. El agua del arroyo, escasa salvo en época de
deshielo, aparece y desaparece al ser objeto de filtraciones
debidas al sustrato calizo de la montaña. El corazón
del pinar queda a nuestra derecha, aunque algunos arboles
notables flanquean el camino por ambos lados. A medida que
ascendemos disminuye la talla de los pinos, apareciendo ejemplares
de porte retorcido a causa de las duras condiciones de clima
y suelo. Salimos del bosque, haciéndose visible ante
nosotros el roqueado escarpado de Peña Mayor, hasta
el que trepan algunos pinos. Nos encontramos ya cerca del
Collado. El sendero casi llega a desaparecer. El pinar es
ahora sustituido por vegetación arbustiva: brezos,
gayuba, enebros y pastizal de montaña. Una vez alcanzado
el collado, quien lo desee puede ascender fácilmente
hasta la cumbre de Peña Mayor.
El Pinar de Velilla es
el último superviviente de las masas de pinos que ocuparon
gran parte de la montaña Palentina durante milenios
y que probablemente perecieron a causa de los incendios que
los antiguos pobladores provocaban para obtener pastos. Algunos
topónimos de nuestra comarca parecen corroborar esa
pasaba abundancia de pinares: Pineda, Pino Llano. A su valor
biológico como bosque relicto hay que añadir
el indudable goce estético que proporciona la visión
de los pinos trepando sobre el roquedo calizo en la umbría
de Peña Mayor, sin duda una de las estampas más
características de la montaña Palentina.
La explotación de este
pinar ha sido origen de disputas
históricas entre los pueblos de Velilla y de Guardo.
Se conserva una Real Carta Executoria de 1731 que regulaba
su aprovechamiento por ambas poblaciones. Uno de los usos
más característicos se daba con motivo de la
celebración de la fiesta del Mayo: se talaba un árbol
de gran porte para luego ser pinado y engalanado en la plaza
del pueblo, donde los mozos intentaban trepar hasta la copa
para rescatar algún trofeo, mientras las mozas cantaban
alguna copla. En Velilla se ha recuperado recientemente esta
fiesta de origen Cántabro que se celebra el primer
sábado del mes de mayo.
El
pino albar (pinus sylvestris) es un árbol que puede
alcanzar e incluso sobrepasar los 30 metros de altura. Aunque
los pinares naturales casi han desaparecido de la Cordillera
Cantábrica, existen aún buenas masas en el Sistema
Ibérico y la Cordillera Central (Son famosos los pinares
de Valsaín - ver foto a la izquierda). Con esta especie
se han repoblado grandes extensiones en la montaña
Palentina, sobre todo en la zona del alto Carrión.
De forma natural el Pinar de Velilla se esta extendiendo hacia
las laderas cercanas, favorecido por la menor incidencia de
los incendios y la escasa presencia de ganado. Otras especies
de árboles y arbustos que podemos ver en este recorrido
son: robles, hayas, mostajos, serbales, acebos y enebros.
Entre las herbáceas la gayuba, el torvisco, los heleboros,
algunas orquídeas, campánulas, etc.
Al contrario que en los pinares
repoblados, la menor densidad de arboles, permite la penetración
de los rayos solares que favorecen la presencia de pastizales
bajo los pinos, así podemos encontrar aquí a
los grandes herbívoros: corzos y venados. Las piñas
proporcionan alimento a varios especialistas: ardillas, ratones
y aves como el pico picapinos (ver foto a la izquierda) y
el piquituerto.
- Protección
existente:
La zona está incluida
en el Coto de Caza de Velilla del Río Carrión
y como unidad de especial interés y en el futuro
Parque Nacional de Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, de
inminente aprobación.
- Comer
y dormir: En Velilla del Río Carrión,
se puede degustar gastronomía tradicional en el Mesón
Los Faroles y en el Mesón El Molino y existe también
un restaurante, Casa Mauro.
Situado en Compuerto está el complejo cuidad del
Brezo con casas rurales y un albergue. En la plaza mayor
de pueblo está la casa rural Anti, y en la calle
mayor la fonda La Giralda y el hostal Stop. A las afueras
del pueblo está el Hotel Fuentes Carrionas.
- Mapas:
Servicio Geográfico
del Ejército, hoja 106. Escala 1:50.000.
- Otros
atractivos: Merece
la pena visitar en Velilla del Río Carrión
el conjunto monumental de la Fuente Romana de la Reana y
la Ermita de San Juan de Fuentes Divinas. De la Reana habla
Plinio El Viejo en el tomo XXXI de su Naturalis Historia
y escribe: !en Cantabria, las Fuentes Tamáricas sirven
de augurio. Son tres, distantes entre sí ocho pies.
Se juntan en un solo lecho llevando cada una un gran caudal.
Suelen estar secas durante doce días y, a veces,
hasta veinte sin que surja de ellas ni una sola gota de
agua..."
En la plaza mayor, donde se erigen dos nogales centenarios,
hay un palacio barroco con fachada de sillería y
tres escudos heráldicos. A las afueras del pueblo
la Ermita de Areños alberga una talla románica
de la patrona de la localidad. Importante por su prestigio
nacional e internacional es el Descenso Internacional de
Piraguas del Río Carrión (14 agosto).
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